Dossier de Presentación

SOCIEDAD IBÉRICA PARA EL ESTUDIO Y 

CONSERVACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS (SIECE)

Pol. Industrial Los Jarales, C/ Mina Alcolea s/n

23700 Linares (Jaén) ESPAÑA

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Email: info@siece.org

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Web: www.siece.org

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EL CONSERVACIONISMO EN JAÉN VISTO CON PERSPECTIVA

 

        Me ha sido encomendada, por parte de los compañeros de SIECE, la tarea de escribir algunas notas sobre el conservacionismo en nuestra provincia. Quizás no soy el más preparado para ello, pero me dicen que la veteranía es un grado.

 

        En primer lugar comentar que no podríamos hablar del conservacionismo de hoy sin hacer un breve repaso de la historia, y tendríamos que decir, que desde siempre, el ser humano, ha tenido interés por la naturaleza y se ha interesado en el estudio de la fauna y la flora que le rodeaba o que iba descubriendo. Ya desde tiempos antiguos, podemos citar a los clásicos, como el griego Estrabón (64 a. C.-24 d. C.), o el Romano Plinio el Viejo (23-79); el renacentista Leonardo da Vinci (1452-1519) y ya los más próximos en el tiempo como el padre de la evolución Charles Darwin (1809-1882), más cercano tenemos a su contemporáneo Mariano de la Paz Graëlls y de la Águeda (1809-1898), los aventureros Abel Chapman (1851-1929) y su inseparable compañero J. Buck, autores de la España Agreste y la España Inexplorada, obras imprescindibles en la biblioteca de un naturalista. Y por supuesto nuestro paisano de Linares Mariano De la Paz Gómez y Rodríguez (1882-1967). Hasta estos momentos los naturalistas no podían ser considerados conservacionistas, ya que su propósito era más el conocimiento de los seres vivos y su estudio, que el crear planes de conservación. Su actividad consistía en realizar expediciones más o menos largas, tanto de tiempo, como de distancia, para acumular restos de plantas y animales recolectados y cazados por ellos mismos, con el fin de estudiarlos, clasificarlos y exponerlos en los museos de Ciencias Naturales. Todos ellos cumplieron una misión importante ya que nos dejaron gran cantidad de datos, que han sido imprescindibles para utilizarlos como base en muchos estudios de hoy.

 

         Quiero aclarar que esa forma de recolectar animales, no debe ser criticada hoy día, ya que en aquellos momentos a la sociedad, no se interesaba nada más que en los animales que podían servir de utilidad para el ser humano, quedando las demás especies sin protección, e incluso creándose leyes para su exterminio, por lo cual esos naturalistas eran personas adelantadas a su fecha, y con un interés evidente en todo tipo de especies. Existe una frase que viene al pelo “Juzgar el pasado con la ideas del presente es una falacia histórica”.

 

        Ya a mediados del siglo XX un grupo de naturalistas y científicos, entre los que se encontraba José Antonio Valverde 1926-2003 y Francisco Bernis Madrazo 1916-2003, cambian el sistema de entender los estudios de la naturaleza y aparece un concepto conservacionista, cuyo germen se desarrollaría poco a poco.  

 

        Todo esto empezaría a cambiar en la década de los setenta, cuando un naturalista español llamado Félix Rodríguez de la Fuente 1928-1980, se convierte en el mejor comunicador que se ha conocido, impregnando a los niños y adolescentes de esa época, con un espíritu verdaderamente conservacionista, pero fue a su muerte cuando comenzaron a aparecer grupos ecologistas y naturalistas por toda la geografía española, y como no en la provincia de Jaén, grupos que pronto comenzaron a reivindicar leyes que protegieran especies y espacios, así nacieron: Taller de Ecología, Grupo Linarense para el Estudio y defensa de los Animales Salvajes (GLEDAS), Peña del Águila, Jamargo, Vulpes, Enebro, Pinsapo, Alcaudón, Gypaetus, Auringis, Amigos de la Naturaleza, Segura Verde, etc. Detrás de todos estos grupos estaban muchos y muy buenos naturalistas y ecologistas, que no nombraré por miedo a que me olvide de poner algún nombre y sería imperdonable, porque a la hora de valorarlos “tanto monta, monta tanto”.

 

        La Administración creó organismos específicos para la protección medioambiental como La Agencia de Medio Ambiente (AMA), Un grupo específico dentro de la Guardia Civil, el Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA). Pronto se empezaron a denunciar situaciones y actos que atentaban contra el Medio Ambiente y se crearon leyes y se protegieron espacios, en nuestra provincia, los Parques Naturales de Cazorla Segura y las Villas, Sierra de AndÚjar, Sierra Mágina y Despeñaperros y otros espacios con otras figuras de protección como son los Embalses del Alto Guadalquivir, La Cascada de La Cimbarra, La Laguna Grande, La Laguna Honda y La Laguna del Chinche, etc.

 

        Fue pasando el tiempo y se refinaron las leyes, se intentó cambiar la cultura ciudadana, en cuestiones referentes al respeto a la naturaleza y el medio ambiente en general, pero con muchos esfuerzos y pocos resultados.

 

        Hoy día no sólo ha evolucionado la normativa, sino que también por los conservacionistas han pasado los años, y los jóvenes de los años ochenta, hoy día están disgregados, unos son funcionarios de la Administración, otros se dedican a la política, otros a educar en la universidad y otros muchos dedicados al estudio y conservación, desde una perspectiva profesional y otros por simple afición. La verdad es que estos chavales de los setenta y los ochenta, todos han contribuido a formar la historia del conservacionismo en nuestra provincia y todos han sido piezas claves para poder encontrarnos en el punto en el que estamos.

 

        Antes de empezar todo este movimiento, a la sociedad no le sonaba para nada palabras como: reciclaje, vertidos contaminantes, etc., muchas personas aprovechaban cualquier salida al campo para cambiar el aceite del coche, dejando el aceite quemado en el campo, muchas familias, salían los días festivos soleados a fregar el coche, junto a cualquier río, dejando todo lleno de espuma. Igualmente las fábricas vertían sus productos tóxicos a la red fluvial, las ciudades carecían de depuradoras y también canalizaban sus residuos fecales a los cauces próximos de arroyos y ríos. Aunque no se cumpla en muchos casos la normativa, pero hoy día, incluso la parte de la sociedad que no la cumple, sabe que está obrando mal. Ya no se puede decir que existe desconocimiento ambiental, tenemos que decir que existe gente que no cumple las leyes ambientales. Hoy a todo el mundo le suenan palabras como: biodiversidad, producto ecológico, reciclaje; y poco a poco ese sentir de respeto a nuestro planeta va estando más extendido entre los ciudadanos de nuestra sociedad. 

 

        Desde aquí quisiera pedir a todos aquellos compañeros del movimiento ecologista de nuestra provincia, que sigan poniendo su granito de arena, para seguir trabajando desde sus despachos, aulas, y otros puestos, con el fin de que no se pierda jamás aquel sueño, de unos jóvenes, que en parte se ha hecho realidad, debemos mantener el espíritu vivo, y continuar la lucha por la conservación de la Naturaleza.

 

        Ya han pasado algunos años desde aquellos tiempos y muchos de los grupos ecologistas de nuestra provincia, han desaparecido, quedando otros como corpúsculos residuales, que tratan de mantenerse, sin ninguna posibilidad de subsistencia, ya que sólo algunos miembros con mucho esfuerzo, intentan alargar su sentenciada agonía.

 

        Es por este motivo por lo que nace la Sociedad Ibérica para el Estudio y Conservación de los Ecosistemas (SIECE), para rescatar a aquellos viejos ecologistas y naturalistas, que están dispersos pero que aún estamos interesados en nuestro sueño, así como a todos los nuevos interesados ya sean jóvenes o no tan jóvenes, y que quieran implicarse a medida de sus posibilidades, en este tortuoso y laborioso quehacer, que es tanto el conocimiento, como el respeto al medio ambiente.

 

        SIECE, nace en un momento delicado para la conservación, ya que las circunstancias por las que está pasando el país, no son ajenas al movimiento conservacionista, y hoy más que nunca debemos trabajar unidos y coordinados, para poder hacer frente a los problemas que se avecinan y que afectaran a la conservación irremediablemente.

 

        Con los tiempos, han cambiado las formas de hacer conservacionismo, ya no es suficiente con manifestarse como al principio, ni pedir leyes porque sí, hoy día ya estamos más preparados y hay que trabajar con proyectos, con resultados, intentado desarrollar actividades formativas, educativas, y conservadoras, con el fin de que nuestro objetivo se pueda cumplir: al calar en la educación de niños y adolescentes, desarrollando tareas de educación ambiental; en los jóvenes, formando buenos naturalistas y despertando el interés por las áreas del medio ambiente; y realizando proyectos y estudios que se puedan poner a disposición de las administraciones competentes, para que puedan tomar medidas adecuadas. 

 

        Debemos adaptarnos a los nuevos tiempos, no olvidemos que hoy sí encontramos un aliado en las leyes internacionales y principalmente las europeas, que nuestros gobernantes están obligados a cumplir y que nosotros tenemos la obligación de estar recordándoselo continuamente.

 

        Esperando haber sido capaz de transmitir mi mensaje, os pido perdón por la retahíla y quisiera que cada vez seamos más y mejor avenidos en esta gran familia que somos los conservacionistas.

 

        Saludos y ecología

 

 

                Juan Manuel Miguel Pinés

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13 Jul 2015

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